OPINIÓN:Obama y América Latina, nada nuevo

Londres -. La cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago poco aportó al bienestar general de la región que hoy se encuentra enfrentada a otra crisis económica, la cual está golpeando fuertemente a los Estados Unidos, más que a sus vecinos sureños.

Durante la presidencia de Franklin D. Roosevelt en los años treinta, cuando la gran depresión azotaba sin piedad a los estadounidenses y había que concentrar toda la actividad política en resolver ese flagelo el presidente decidió establecer una nueva política internacional que afectó a América Latina directamente.  Se optó por introducir la política del Buen Vecino, lo cual implicaba no intervenir militarmente en la región  como se hacía con frecuencia, los pretextos sobraban,  pero dejando en su puesto a los dictadores de turno en los varios países suramericanos.

Obama llegó a la Cumbre para escuchar, apretar manos pero en realidad no contribuyó mucho, dejó en claro que los Estados Unidos tenían la voluntad política para hablar con el régimen cubano y también con Chávez, Morales y Correa y con otros que representan los intereses del pueblo latinoamericano. Quería introducir su nueva política del Buen Vecino, aunque bastante limitada. La prioridad que él tiene es resolver los problemas internos de su país.  Lo que le faltó a Obama fue la voluntad de cambio, es decir, aceptar y apoyar los cambios políticos, económicos y sociales que se requieren en America Latina para que en realidad estos  países sean  libres y soberanos. 
La voluntad de cambio, como Carlos A. Lozano nos indica, es fundamental para llegar a un acuerdo a largo plazo, al progreso y la verdadera democracia.  En el caso cubano por ejemplo, el embargo, seguirá hasta cuando a los Estados Unidos se le de la gana.  Los cambios hechos por Obama en cuanto a su relación con Cuba aunque bienvenidos son poca cosa, cambios de maquillaje, un día uno otro día otro. Los cubano-americanos podrán viajar a la isla, enviar remesas pero para los americanos ese derecho no existe.  Esto a nadie convence.

El único que regresó a casa con una sonrisa en los labios fue el presidente Álvaro Uribe V. Alvarito se salió con la suya y parece que el Plan Colombia y  el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos siguen en pie. Y ahora no hay quien lo pare para seguir de presidente.  El respaldo que recibe de Clinton es algo increíble, por que será. 

El hecho transcendental de la Cumbre fue el batatazo de Chávez al entregarle a Obama un libro desconocido por la derecha, los imperialistas y colonialistas de este mundo.  El excelente libro del compañero Eduardo Galeano, uruguayo de nacimiento, pero revolucionario de corazón y palabra,  Las Venas Abiertas de América Latina analizan sin pelos en la lengua las causas y las razones de nuestra propia pobreza y esclavitud. 

Hay que conocer el pasado para entender el presente de nuestra America y Eduardo nos demuestra que no solo los Estados Unidos, sino sus creaciones, como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial han causado muchísimos estragos en nuestro continente, dejando un camino lleno de dolor, hambre y muerte.  Y ahora gracias a la crisis se le ha dado más poder y dinero al FMI para que intente resolver la crisis. ¡Qué esperanzas tenemos!  Las palabras de Eduardo, aunque escritas hace ya tres décadas, están y son vigentes en estos momentos de tumulto y cambio. 
Esperamos que sean difundidas por el mundo como se merecen. Y Obama, seguirá con las políticas de siempre, buen vecino hoy, garrote mañana.