OPINION: La prensa en el banquillo

Londres-. Se armó el bololó más tremendo en el mundo de los medios de comunicación británicos. El periódico más vendido del Reino Unido, con una tirada de unos dos millones y medio de ejemplares cada domingo, fue enterrado sin pompa o ceremonia alguna por sus dueños.

El semanario  News of the World, típico exponente de la prensa basura, de aquella prensa sensacionalista, donde lo íntimo de ciertas personas adoloridas por la muerte de sus seres queridos se sacaba como cualquier trapo viejo y sucio para el deleite de unos que sienten un placer morboso en leer tales cosas.  Un semanario que vendía lo obsceno como si fuera una necesidad primaria, sin pensar en las consecuencias. Lo importante era vender, vender y vender y explotar a quien fuera, lo demás no les importaba un comino.

Lo peor del caso fue el sistema de chuzadas utilizado por los periodistas que trabajaban para el periódico. Es decir, la interceptación de llamadas telefónicas por parte de ciertos individuos y a partir de esas escuchas dar la noticia como una primicia informativa, sin que la persona afectada tuviera la mínima idea de lo que estaba ocurriendo a sus espaldas.  Los colombianos ya son bien doctos en el sistema, ya que las chuzadas llevadas a cabo por organismos de seguridad  generaron un escándalo mayor el año pasado, aún así, “Alvarito” salió ileso del asunto.

Curiosamente las denominadas “chuzadas”, figuran dentro de las actividades normales, autorizadas a los organismos de seguridad de numerosos países, sin necesidad de obtener órdenes judiciales previas. Lo que en realidad viola una y otra vez los derechos humanos del individuo en particular y de la sociedad en general.  Todos los colombianos que recibimos cartas o paquetes o regalos de nuestra tierra tenemos que sufrir a manos de las autoridades británicas, todo te llega abierto, leído,  arrugado y si te quejas te contestan que tienen todo el derecho de hacerlo y si no te gusta que te aguantes. ¿Cómo es posible que el estado tenga carta blanca al respecto? Si el estado lo puede hacer ¿por qué no lo podrá hacer cualquier periodista en busca de una chiva periodística? Asumir riesgos es el pan de cada día del reportero que tiene éxito, del diario que quiere dominar el mundo de las noticias.  Pero también tenemos que ver la otra cara de la moneda.

Hay dos partes en este negocio como en cualquier otro. La oferta y la demanda. Si no hay demanda la oferta no existe.  Igualito al negocio de la droga.  Sin demanda no hay negocio que prospere.  En este caso los que compraban el periódico cada domingo, mes tras mes, año tras año eran los que mantenían a flote tal empresa. Y como el periódico tenía éxito en el mercado los anunciadores lo llenaban de publicidad y todos quedaban contentos al final. No será que todos somos una parranda de hipócritas que no sabemos lo que queremos.  Y los políticos se quejan a pesar de ser más corruptos que los periodistas a quienes se les quiere imputar de deshonestos, en este triste episodio nadie gana pero todos pierden.

Carlos A Londoño E