Jessi Uribe, el artista de moda de la música popular de Colombia, sigue triunfando

Jessi Uribe, el artista de moda de la música popular de Colombia, sigue triunfando

 

Pereira – Risaralda-. El intérprete de ‘Dulce pecado’ y ‘Matemos las ganas’, Jessi Uribe, sigue con su carrera musical en pleno crecimiento y llena plazas y coliseos por donde quiera que pase. Así lo hizo en el Concierto de Puebla, en Cartago, Valle, donde su artista telonero fue el salsero puertorriqueño, Maelo Ruiz. Cerca de 5 mil espectadores disfrutaron de su show.

Jessi Uribe trabaja mucho y descansa poco. Sus fines de semana están copados con conciertos y su popularidad sobrepasa los límites.

Su show es frenético y con una fuerza que hace que sus seguidores lo disfruten al máximo. Pero no sólo cantan sus éxitos. También los covers que adapta a su estilo muy norteño con una impecable y vistosa banda que transmite frescura y diversión.

‘Dulce pecado’, ‘Matemos las ganas’, ‘Cenizas’, ‘Como si nada’, ‘Ellas son así’, ‘Ok’ o ‘El último no’ son algunas de sus canciones más conocidas. Pero, sin duda, ‘Dulce pecado’ está entre las favoritas del público, con 237 millones de vistas en YouTube.

Hace poco hizo una colaboración con Paola Jara, una de las cantantes populares de moda. Se trató del tema ‘Como si nada’. Uribe asegura tajante que quiere seguir por ese camino.

De hecho, acaba de presentar también ‘Tu Veneno’, tema que grabó junto a Jhonny Rivera, otro de los artistas del género popular. Y sin olvidar que grabó también con el mexicano Espinoza Paz el tema ‘Ellas así son´.

Datos de su carrera musical

Nacido en Bucaramanga, el 22 de marzo de 1987, Jessi Uribe creció en una casa con un papá intérprete de rancheras que siempre le enseñó el valor de las canciones. Pero el niño Uribe quería cantar otras cosas. “Yo quería ser baladista. Sin embargo, les fui cogiendo cariño a las rancheras y a la música popular, y me quedé en eso”, dijo en una entrevista reciente con El Tiempo, de Colombia.

Y con mayor razón cuando a los 15 años sus papás se separaron y tuvo que salir a cantar para ayudar a sostener a su familia. “A mi mamá no le gustó la idea porque ese trabajo había vuelto a mi papá tomador, pero, la verdad, nunca la he defraudado. Además, yo no sabía hacer otra cosa”, dice.

Igual, con su papá siempre ha tenido una buena relación. “Cuando nos tomamos unos tragos, siempre terminamos cantando ‘Que Dios te perdone’ y ‘Golondrina sin nido’, de Vicente Fernández, que nos gustan mucho”, afirma.

Tocando, de puerta en puerta

Pero Jessi Uribe quería llegar lejos en la música y decidió participar en el concurso Latinoamerican Idol. “Vi la propaganda por televisión y me vine a Bogotá a las audiciones. Éramos como 10.000 en la fila, y de cada país se escogían 20 que iban a competir a Argentina. Yo fui uno de ellos”.

Sin embargo, no duró mucho tiempo en el programa, “porque yo era muy joven y me ponían unas canciones que no conocía, de Patito Feo y RDB, y me sacaron de una”, explica.

Pero aprendió una lección: si iba a participar en ‘realities’, debía conocer canciones de todos los géneros y ver novelas musicales, “para que no me corcharan”.

Con lo aprendido volvió a tocar puertas, esta vez en Colombia, y en el 2013 llegó a la final de ‘La voz’, concurso de Caracol. Ahí empezó su verdadera suerte, porque firmó con una disquera de música popular, y a su regreso a un programa más de este tipo, ‘A otro nivel’, llegó con tres canciones pegadas en el Eje Cafetero, uno de los bastiones de la música popular en Colombia.

Jessi Uribe empezó a crecer y también a darse cuenta de que la fama era algo que había que saber llevar. “Esto es de trabajo diario, cada minuto, cada hora. Viajo, hago un ‘show’, duermo, caliento, me preparo y vuelve y empieza la rutina; así se construye una carrera”, dice.

Carrera que, además, tiene en los diseños de las chaquetas que viste otro de sus sellos personales: brillantes y de muchos colores. “Yo me encargo de comprarlas y yo mismo les pongo los parches y las cadenas, junto con un amigo diseñador, Julián Ruiz, que siempre está conmigo a la hora de hacer que me vea como me gusta”, dice.

Jessi Uribe, ídolo de la música popular, sabe también que lo suyo es una empresa y que tiene que darle buena vida no solo a él y los suyos, sino a sus músicos, “que están ahí y me han ayudado a crear un estilo. Sus familias también son mis familias y debo cuidar de ellas”, concluye.